Mujeres Latinas

Mayo 2, 2008

Realmente son mejores que cualquier otra?

Hemos estado realizando una encuesta en foros de sexualidad a nivel del mundo y reflejó que le 70% de los europeos desean tener contactos con mujeres latinas mientras que en USA y Canada solo un 34% desea tener contactos con mujeres latinas.

Entre los atractivos más comunes de las mujeres latinas están el color de piel ( generalmente sin barros ), el cabello, el color de los ojos ( miel y varios tonos de chocolate ).

En el 5 top que hicimos pudimos encontrar:

1. Colombianas
2. Venezonalas
3. Peruanas
4. Chilenas
5. Panameñas.

Algunos comentarios más intrigantes son que las mujeres latinas son más apasionadas y romanticas y al momento de intimidad son super juguetonas y ocurrentes.

Algo interesante también fue que de las mujeres latinas entrevistadas el 96% aseguraron que no les gustan los juguetes sexuales y que les parece mejor hacer todos los juegos ellas mismas con su creatividad.


Juguetes Sexuales

Mayo 2, 2008

Algunos juguetes sexuales vienen utilizándose desde hace miles de años, como es el caso de los consoladores, también conocidos como dildos. Otros juguetes sexuales fueron diseñados para fortalecer la musculatura pélvica y combatir la llamada “histeria femenina” durante la época victoriana de finales del siglo XIX.

Lo más común es utilizarlos a solas para autocomplacerse, como una manera de aumentar el placer durante la masturbación. También se utilizan durante el acto sexual en pareja para acrecentar el placer sexual. Por ejemplo, la mujer puede utilizar un vibrador para estimularse el clítoris mientras el hombre la penetra vaginalmente.

La pareja también puede utilizar juguetes sexuales como parte de sus fantasías sexuales o juegos sexuales, así se suele producir una mayor excitación por el morbo de ver que algo ayuda a la hora de realizar el acto sexual. Los espejos también se suelen utilizar como participante del juego. El ver reflejada la figura mientras se intenta alcanzar el clímax puede producir sensaciones excitantes.

Existe gran variedad de juguetes sexuales en el mercado, desde los que se utilizan superficialmente para estimular la cara, el cuello, los oídos y la piel en general, hasta objetos que sirven para ser introducidos en la vagina o el ano.

Algunas personas utilizan frutas con formas sugestivas o juguetes sexuales que sirven para ser introducidas o frotadas en las diversas zonas erógenas del cuerpo.

Algunos Juguetes Sexuales más comunes:

  • Anillo para el pene
  • Bolas chinas
  • Bomba de vacío para pene
  • Consolador o dildo
  • Espejos
  • Máquinas o Sex Machine Sybian
  • Muñeca o muñeco
  • Vaginas artificiales
  • Vibrador
  • Arnés

Juguetes Sexuales Para el Pene:

* Las vaginas artificiales se adaptan al pene para simular la copulación. Estos juguetes sexuales tienen distintas formas, por ejemplo de vaginas, anos, o cualquier cosa con agujero que sirva para la penetración.

* Los anillos prolongan la erección al atrapar sangre dentro del pene. Son utilizado por hombres que tienen dificultades eréctiles o por el gusto de tener esa sensación de erección durante un tiempo prolongado. Hay modelos que incluyen un estimulador que acaricia el clítoris de la mujer mientras se realiza el acto sexual, otros vibran, y algunos llevan otros aros que estimula los testículos y el perineo.

* El triple anillo es otro tipo de juguete sexual con dos aros adicionales para insertar los testículos y evitar que se retractan hacia el cuerpo, lo que suele suceder en el momento de la eyaculación. De esta manera se intensifica la sensación del orgasmo forzando a los testículos a permanecer alejados del cuerpo.

* La funda para pene es un dispositivo cilíndrico que se coloca en el eje del pene, con la intención de aumentar el tamaño del órgano y el estímulo que recibe la persona que está siendo penetrada. Algunos modelos incluyen topes que sirven para aumentar el placer sexual.

* Las bombas de vacío para pene tienen usos médicos y eróticos. Los hombres que padecen de dificultades eréctiles las pueden usar para estimular una erección que les permita tener coito. También se pueden usar para la masturbación. Hay quienes aseguran que el uso regular de una bomba ayuda a aumentar el tamaño del pene, pero no hay estudios que lo comprueben.

Juguetes Sexuales para la vagina:

* Un consolador o dildo es un juguete sexual que no vibra, se utiliza para el estímulo sexual de la vagina o del ano. El consolador se puede usar de manera estática mientras se estimulan otras partes del cuerpo, o con movimiento, para crear más estímulo interno.

* Un consolador de dos extremos es un juguete sexual largo, generalmente flexible con ambos extremos diseñados para la penetración. Permite la penetración mutua entre dos personas y es muy común durante el sexo entre lesbianas.

* Los vibradores son luguetes sexuales previstos para estimular los nervios del cuerpo. Los vibradores se crearon como remedio curativo de lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. En la actualidad existe una amplia gama de formas y de tamaños que permiten su uso externo e interno. Las mujeres lo utilizan mayormente para estimularse el clítoris, para ello se crearon modelos diseñados con ese propósito exclusivo.

* Las bolas de Ben Wa o bolas chinas son juguetes sexuales de metal huecas que tienen dentro bolas más pequeñas, se insertan vaginalmente, y se pueden usar dentro de la vagina durante un largo período de tiempo. El balanceo interno que se realiza cuando la mujer se mueve sirve para realzar los orgasmos. Las bolas también permiten a las mujeres con problemas vaginales a ejercitar los musculos pélvicos que ayudan a alcanzar el orgasmo.

* Los ejercicios de Kegel es un juguete sexual que se diseñó para fortalecer el músculo en el piso pélvico, y se pueden utilizar para el placer sexual así como para acrecentar la respuesta vaginal.


Aleja el aburrimiento de tu relación

Abril 1, 2008

Tal vez no recuerdas la última vez que tú y tu pareja acamparon en un bosque, iniciaron un viaje sin rumbo que estuvo lleno de sorpresas o que se dieron una escapadita para estar a solas. Si sientes melancolía al pensar en todo esto, es probable que tu relación esté sufriendo de un mal: la rutina. Haz click aquí para hacer el test y diagnosticar qué tanto te está ganando la apatía.

Adiós al aburrimiento

Si piensas que el temido aburrimiento llegó para apoderarse de tu relación, no temas porque puedes alejarlo y decirle adiós para siempre. Jessica Schainer, psicóloga clínica experta en relaciones de pareja, asegura que la sensación de aburrimiento en una relación es completamente normal.

“Si tu plato favorito de comida es salmón y lo comes a diario llegará un día en que te canse. Lo mismo ocurre con las relaciones”, dice Schainer. Al igual que la comida, las relaciones deben ser “sazonadas” con ingredientes diferentes.

Según la experta, la rutina es el factor principal que provoca que una relación saludable se convierta en una pesadilla. El aburrimiento puede llegar a tal extremo que puedes sentir que te estorba la presencia de tu media naranja. Por lo general, dejas de tener interés en salir a lugares diferentes, no alteras la rutina diaria y las sorpresas y detalles desaparecen como por arte de magia.

“Cuando eso pasa es porque hace mucho tiempo que el aburrimiento ha estado rondando por su relación”, dijo la experta. Entonces, lo más adecuado es atacar el primer síntoma que aparezca.


El Sexo y los Niños

Marzo 14, 2008

La autora Anameli Monroy nos trae una excelente publicación que habla acerca de cómo poder integrar a los niños a temas sexuales de manera clara y sin morbo.

Buscando una educación integral de niños y adolescentes, esta guía para padres y educadores brinda mejor preparación y mayor información para enfrentar las necesidades y problemas sexuales de la época actual. También explica la importancia de tratar la educación sexual como parte de una educación integral y no como un tema aislado. Proponiendo información básica y sugerencias flexibles en lugar de recetas estrictas, esta obra es útil para padres de familia, parejas que están esperando bebé, maestros, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras, sacerdotes, y todos aquellos cuyo trabajo o vida se desarrolla en contacto con niños y adolescentes.

Acerca de la Autora
Anameli Monroy es una psicóloga clínica autora de numerosos libros y materiales educativos acerca de la sexualidad, planiamiento familiar y salud sexual en adolescentes.

Comprar Ahora

Otros Libros


Mejorar la vida en Pareja

Marzo 2, 2008

Cada uno de nosotros somos un mundo y trasladamos nuestras peculiaridades al ámbito de la relación de pareja: a unos les gusta mandar pero otros tienen un perfil más sumiso o conformista, unos prefieren decidir y otros que decidan por ellos, a unos les encanta dar y darse al otro mientras que otros parecen haber nacido sólo para recibir de los demás, unos necesitan más cariño y a otros les abruman las emociones a flor de piel… Vamos, que la pareja es un ente peculiar, una institución no por tradicional menos imprevisible, y formada por dos miembros a su vez distintos.

Es fácil convenir en que no hay una fórmula que garantiza el éxito de la vida en pareja. Cada unión se rige por unas reglas, normalmente no explicitadas por sus miembros pero que sirven para mantener viva (en el mejor de los casos, armónica) la relación mientras dura. Lo que sigue son sencillas propuestas generales para fomentar la armonía en la vida de pareja, partiendo siempre de dos puntos de partida: la igualdad de derechos de sus miembros y la promoción de una dinámica activa, equilibrada, participativa y sincera en el desarrollo de la relación a lo largo del tiempo.

Efigenio Amezua, experto sexólogo y teórico de la vida en pareja, define a ésta como una relación de comunicación que debe organizarse sobre las bases de sentirse con…, comunicarse con… y compartirse con… Expliquemos estos conceptos.

Sentir la presencia de la otra persona en ese camino que ambos han decidido compartir, percibir su compañía, su apoyo y su incondicionalidad, lo que no exime a cada uno de la responsabilidad de andar la parte del camino que le corresponde. Comunicarse desde el gesto y la palabra, con una verbalidad abierta y positiva, de quien cree y confía en su interlocutor y con un cuerpo que se expresa desde la receptividad, la amistad y la caricia. Compartirse no significa sólo intercambiar cosas, favores o deberes. Compartirse es darse, mostrarse involucrado, ofrecer abiertamente la vulnerabilidad de cada uno en la seguridad de ser entendido, aceptado y querido como se explica en la película de Rafael Villaseñor , El Sexo Me da Risa.

Una rutina de equilibrio y consenso

La búsqueda de la armonía de la pareja nos mueve a muchos a intentar identificar todo aquello que conviene evitar y también lo que debemos hacer cuando surgen los desencuentros. Comencemos por crear una rutina en la que queden desterrados los silencios con significados negativos, los enfados soterrados y los rencores acumulados. En su lugar, hablemos. Pongamos un diálogo constante y la negociación: el consenso y los acuerdos. Ante la discrepancia de opiniones, la alternancia en las decisiones es una buena opción: hoy eliges tú la película a ver en el cine, mañana decido yo a qué restaurante vamos. O cada uno va por su lado, por qué no.

Lo importante es mantener el buen ambiente y evitar los agravios o las desconsideraciones. No temamos los desencuentros ni las crisis, intentemos utilizarlos para fortalecer la relación. Unas buenas habilidades de comunicación nos sacarán de muchos atolladeros. Puestos a desterrar hábitos perniciosos, empecemos con la culpabilización. Abandonemos esa caza de brujas de quién ha sido el culpable, y pasemos a considerar global y lúcidamente qué parte de responsabilidad nos corresponde a cada uno en los hechos. Y a la más mínima duda, preguntemos.

Ceder el paso a los sobreentendidos, los silencios acusatorios y las suposiciones genera posos de desconfianza y distanciamiento que envenenan la relación y resultan difíciles de disipar. Una pregunta, un comentario a tiempo, frena ansiedades y malestares y permite que fluya la comunicación.

Otra cosa es cuando surgen problemas de gran calado (discrepancias profundas en temas esenciales, relaciones sentimentales con personas fuera de la pareja, incompatibilidad de caracteres o costumbres, aburrimiento o cansancio en la pareja…), que requieren medidas a veces drásticas que no son objeto de esta reflexión. De todos modos, estas propuestas son también útiles para encarar situaciones excepcionales o graves que deterioran gravemente la relación.

Vivir en pareja no debería significar una actitud de dar sin límites y no esperar nada a cambio. Eso es una falacia y genera desequilibrios que, antes o después, terminan pasando factura. En la pareja, al igual que en toda relación, hay que dar y recibir. Hoy yo, mañana tú. Vasos comunicantes que se ladean en un sentido u otro y cuyo fin es mantener la estabilidad. Las desigualdades pueden dar lugar a situaciones de dominio que a largo plazo generan insatisfacción al menos en una de las dos partes.

Hemos de conocer al otro

Conviene que nuestra pareja sepa qué nos gusta, qué y cómo lo queremos. Hemos de mantener informada a nuestra pareja del momento que vivimos, porque no siempre sentimos, ni queremos, ni vivimos lo mismo: nuestra vida es una sucesión de etapas, y cada una de ellas tiene sus peculiaridades propias. Somos, afortunadamente muy distintos, pero también compartimos cosas. A todos nos gusta que nos respeten, que nos quieran, que cuenten con nuestra opinión, que nos valoren como personas en toda nuestra dimensión: como trabajadores, como hijos, como padres, como amantes, como amigos, como interlocutores.

El cuerpo es un gran comunicador y hemos de dejarle expresarse. Si queremos mantener un diálogo fluido con nuestra pareja, las relaciones corporales (no exclusivamente las sexuales, sino también las caricias, los besos, los abrazos) han de ser cotidianas y satisfactorias para ambos. Adaptémoslas a cada momento, circunstancia y etapa de nuestra vida. Que formen parte de ésta porque ayudan a garantizar que la calidez, la ilusión y la búsqueda del disfrute forman parte de nuestro código.

“Se hace camino al andar” decía la canción. La pareja se hace cuando cada día sentimos que vamos juntos en el mismo camino, comunicándonos desde el cuerpo y la palabra y compartiéndonos de forma incondicional. Establezcamos nuestro propio código propio, basado en la comunicación, la confianza, el respeto, la ternura y el placer.

Etapas de la parejas:

1. Diversas etapas

En toda relación de pareja el amor pasa por una serie de etapas, que van desde el amor pasional y enamoramiento hasta la madurez.

Sin embargo, a lo largo de este periodo las crisis aparecen en algunos momentos, esto es muchas veces inherente a la convivencia, y también a los malos entendidos. Es el empeño y el esfuerzo por parte de los dos, lo que hace que estas situaciones difíciles se superen y mejore la convivencia.

2. ¿Por qué se producen los conflictos?

Las crisis en la pareja, en muchas ocasiones son la causa de muchas rupturas. Son muchos y variados los motivos que producen crisis en toda relación: - Falta de interés por la vida del otro. A veces uno de los componentes de la pareja se vuelve egoísta, está metido en sí mismo, solo busca satisfacer sus necesidades y deseos y no se preocupa por las de su pareja.

- A veces uno tiene la sensación de que no recibe del otro la misma cantidad de afecto que el o ella está dando, en este caso se puede llegar a vivir la relación como injusta.

- Creer que una vez se ha conquistado al otro u otra ya nunca se irá de nuestro lado, y se dejan de hacer esfuerzos por resultar atractivos e intentar cuidar de la relación día a día, se descuidan los detalles, la comunicación, el diálogo, etc.

- Descargar el mal humor y los malos momentos en el otro.

- Problemas de comunicación. Es decir, no saber como expresar sentimientos tanto positivos como negativos, no saber escuchar, no resolver problemas que afectan a los dos, etc.

- Pretender que el otro adivine nuestros pensamientos y deseos. Esto es difícil si no se expresa abiertamente.

3. ¿Cómo mejorar la vida en pareja?

- En primer lugar es fundamental tener una predisposición a superar cualquier dificultad. No huir de los problemas e intentar afrontar todas las dificultades juntos. - Aceptar al otro como es, asumir que nadie es perfecto y sobre todo, no intentar cambiarle. A veces dedicamos mucho tiempo intentando que el otro u otra cambie, y esto es un error ya que nadie puede cambiar a nadie hasta que tome esa determinación de hacerlo, pero nunca por imposición.

- Buscar actividades comunes para compartir. Esto no quiere decir que haya que estar siempre juntos, ni renunciar a los propios gustos en beneficio de los de otro, pero si tener proyectos e ilusiones comunes. De esta forma se acaba con la rutina y el aburrimiento que a veces llevan a la pareja a necesitar llenarse de ilusiones al margen del otro. Esto es en definitiva, desarrollar esa capacidad de aportar novedades a la relación.

- Cuando se tiene un mal día, no se debe descargar el mal humor sobre la pareja. Si intuimos que va a ser así, tal vez sea mejor que nos tomemos un tiempo para estar a solas, reflexionar y dejar que pase ese mal humor.

- Poner interés en atender las necesidades del otro. La mayoría de las parejas tienen dificultades porque se preocupan más de atender sus propios intereses y deseos aunque ello suponga desatender a la pareja.

- Expresar sentimientos positivos, es decir, valorar y reconocer al otro, expresar elogios, sentimientos de afecto, resaltar sus éxitos. A veces las parejas se acostumbran demasiado pronto a lo bueno que puede estar ofreciéndole una determinada relación, llegan a verlo normal y no saben apreciar ni observar lo bueno que hay en el otro. Es importante no solo apreciarlo sino también reconocerlo y en ocasiones comunicárselo al otro.

CRISIS EN LA PAREJA

Es bien sabido que todas las parejas, aunque tengan una relación muy sólida, son susceptibles de pasar por momentos de crisis. Habrá que afrontarlas y superarlas, ya que forman parte del desarrollo normal de la relación. Veamos algunas de las crisis más importantes.
1. Los comienzos
2. Crisis de los primeros años
3. Crisis en la mitad de la vida
4. Crisis de la vejez
5. Cómo salir de las crisis

1. Los comienzos

Cuando una pareja comienza, cada uno trata de conquistar continuamente al otro, se hacen cumplidos, no se exigen, siempre están dispuestos a dar, nace un amor que en principio no necesita esfuerzo, es un amor entusiasmado, es el principio del enamoramiento.

Pero toda pareja tiene que evolucionar y transformar ese amor inicial en un amor maduro y sólido, en caso contrario podría llegar a desaparecer.

2. Crisis de los primeros años

Esta crisis se produce en el periodo de tiempo en el que se está formando la estabilidad de la pareja y comprende los primeros años de convivencia, donde se tienen que adaptar el uno al otro, cada uno tiene costumbres y hábitos diferentes, se renuncia a un estilo de vida, para comenzar un proyecto de vida en común que parte del amor y de la ilusión.

Es una etapa maravillosa en la que el amor se vive con mucha intensidad, pero no está carente de obstáculos. La convivencia diaria, el día a día, hace desvanecer la idealización que se tiene de la pareja.

Tras la convivencia surge el primer desencanto, nuestra pareja no es tan excepcional como pensábamos. Además, tener que ceder y adaptarse a otras costumbres no es sencillo, se producen cambios a nivel personal y surgen los primeros conflictos que habrá que superar.

Uno de los conflictos más frecuentes que encontramos en esta etapa es, cuando en la pareja uno quiere imponerse al otro, imponer su forma de hacer y de organizar la vida en común, lo normal es que el otro no esté dispuesto a ser sometido, generando los primeros conflictos de adaptación.

Encontrar un equilibrio y una buena comunicación es fundamental para salir de esta crisis.

3. Crisis en la mitad de la vida

Se hace un balance sobre la propia vida, sobre lo que somos y lo que queríamos ser, se recuerda aquello a lo que se renunció para formar la pareja y en cierta manera se echa de menos aquella etapa en la que no existían ataduras, pueden surgir los reproches y descargar en la pareja el sentimiento de frustración al no conseguir las metas previstas.

Esta crisis surge también en aquellas parejas que se han dejado llevar por la rutina, la convivencia se convierte monótona y el aburrimiento empieza a formar parte de sus vidas.

Esto, junto con el deseo de recuperar una etapa perdida, puede dar lugar a la infidelidad en aquellas parejas que no tienen una relación sólida y en las que no ha existido una lucha por vencer los obstáculos que presenta la vida de pareja, tales como la rutina.

La vida de pareja es muy compleja y requiere de un gran esfuerzo y dedicación, y es precisamente en esta etapa cuando más atentos hay que estar con nuestra pareja, demostrarle amor y hacerle sentir feliz es fundamental para superar cualquier crisis.

4. Crisis de la vejez

Las parejas que han sabido solucionar realmente todos los problemas y las contrariedades que les ha presentado la vida, cuando llegan a esta etapa se unen más estrechamente, se apoyan y ayudan mutuamente, surge un reencuentro entre ellos.

En esta etapa disponen de más tiempo libre, ya no trabajan y los hijos se han ido del hogar, en definitiva tienen una vida menos activa que les permite estar más tiempo juntos.

Sin embargo en parejas que en su trayectoria no han sabido solucionar los conflictos que les ha deparado la vida llegan a la vejez con resentimiento, con la sensación de una vida malgastada.

La jubilación y la salida de los hijos del hogar produce un vacío que puede dar lugar a una crisis en la pareja, se distancian cada vez más y empiezan a ignorarse.

5. Cómo salir de las crisis

Cuando la relación de pareja entra en crisis, se deben poner todos los medios para salir de ella, hay que identificar el problema y poner soluciones.

1. Evitando todo tipo de reproches y ofensas incluso en las grandes discusiones donde se puede herir aún más por el propio acaloramiento de la discusión y la falta de control.
2. Después de un enfado la reconciliación debe llegar pronto, no hay que tener miedo a las discusiones siempre que no ocurran con demasiada frecuencia y no se falte el respeto en ningún momento.
3. Dialogar, saber decir las cosas, saber callar en determinados momentos y rectificar cuando estamos equivocados, es fundamental para superar cualquier crisis.
4. Aceptar a la pareja tal y como es, sin intentar cambiarla.
5. No te dejes absorber por el trabajo, cuando llegues a casa interésate por el trabajo de tu pareja o por el quehacer diario, aprende a escuchar.

6. Es necesario evitar el aburrimiento. En la vida de pareja tiene que haber proyectos, ilusiones, variedad, sentido del humor, diversión, vida social. La alegría y el buen humor son fundamentales para que a tu pareja le guste estar contigo.


Masajes eroticos en parejas

Febrero 28, 2008

Lo primero frotarnos las manos y aplicar un aceite aromático corporal con virtudes sedantes, por ejemplo: lavanda, vainilla, jazmín, etc. El terapeuta dirige la sesión comenzando a masajear el cuerpo de uno de los miembros de la pareja sobre la camilla. Ambos masajeados se dan el masaje en bañador o ropa interior. Después cubre el cuerpo con toallas y deja desnuda sólo la parte del cuerpo que está masajeando en cada momento. De esta manera, resulta más agradable y menos violento por ambas partes. Además, hay que tener en cuenta que cuando recibimos un masaje relajante, la temperatura corporal desciende y podemos sentir frío.

El modo correcto de realizar los pases de manos por cada zona es muy importante. Lo ideal es distinguir los músculos y los puntos sensibles de la columna vertebral. También es relevante el ritmo del masaje y el nivel de presión que podemos realizar en cada punto.

Aunque el objetivo es relajarnos y cream un ambiente sensual entre la parejaqueda fuera el pecho y el abdomen por ser dos zonas muy delicadas y difíciles de tratar. Es preferible dejarlas al margen porque sólo se deben tocar por profesionales para evitar errores.

En paralelo y de la manera más sincronizada posible, tu compañero intentará seguir la pauta de masaje en un lado del cuerpo al mismo tiempo que el masajista lo hace en el otro. Tú, por tu parte estas recibiendo el impulso energético de cuatro manos actuando sobre tu cuerpo de manera simétrica sobre ambas piernas, brazos, etc.

El Ambiente

El objetivo es aprender a dar masajes relajantes sin riesgos. Puro placer para todos los sentidos, no sólo el del tacto, también vista, oído y olfato, porque la sesión se escenifica dentro de una atmósfera relajante.

Antes de comenzar, encendemos una barrita de incienso aromático para que perfume todo el ambiente, invitándonos a un clima de relax. Luz tenue y un poco de música de sonidos de la naturaleza: olas, trinos de pájaros, etc. Es importante que el tipo de música elegida sea al gusto de ambos. Después, el lugar debe ser cómodo tanto para el que se encuentra en posición horizontal como para el que le toca el turno de dar el masaje. Lo ideal sin duda es una camilla un poco alta.


Parche para el deseo sexual

Febrero 28, 2008

Es parche que deberá pegarse al estómago y usarse durante dos semanas, para que libere testosterona, una hormona que ha sido relacionada con el deseo sexual femenino.

Los fabricantes, la firma Procter & Gamble, esperan lanzar pronto el producto en Estados Unidos. El parche estará destinado a las mujeres que sufran de trastorno del deseo sexual hipoactivo, o falta de deseo sexual que les provoca angustia.

Un estudio reciente sugiere que una en cada tres mujeres que han tenido histerectomía ven reducido su deseo sexual. Una de cada cinco dice sufrir de angustia por ello.

Las pruebas clínicas, realizadas en Estados Unidos, Canadá y Australia, encontraron que el parche ayudaba a las mujeres de varias maneras. Las mujeres que lo usaban se excitaban más fácilmente y llegaban al orgasmo también con mayor facilidad que aquellas que llevaban un placebo.

El parche – que es delgado y transparente – libera una dosis controlada de testosterona, una hormona que es producida naturalmente por los ovarios y las glándulas suprarrenales. Sin embargo, sus niveles pueden descender cuando a una mujer se le remueven los ovarios, lo que puede conducir a la pérdida de deseo sexual.

Este ‘novedoso invento’ le servirá a aquellas mujeres cuya falta de interés sexual es producida por bajos niveles de testosterona, si el problema es de tipo sexual, es decir si no te sientes a gusto con tu pareja, no abrá parche que valga.